El vademécum de tu laboratorio,
con la dosis auditada.
Un PDF digitalizado no es un vademécum digital. Nosotros convertimos tu catálogo en una aplicación que calcula la dosis, funciona sin señal y comprueba cada regla antes de publicarla.
En veterinaria, farmacia y nutrición, un número mal impreso no es un defecto estético: es un error de dosificación. Por eso el sistema no se limita a mostrar los datos — los verifica.
La definición
¿Qué es un vademécum digital?
Un vademécum digital es el catálogo técnico de un laboratorio convertido en datos consultables: cada producto con su composición, sus indicaciones, su posología y sus advertencias en campos separados, de modo que el sistema pueda calcular con ellos en vez de limitarse a mostrarlos.
La diferencia con un PDF es esa: en un PDF, «0,2 ml por kilo hasta un máximo de 10 ml por punto» es una frase. En un vademécum digital es una regla que el sistema puede aplicar a un animal de 340 kilos, decir que necesita 68 ml, avisar de que hacen falta siete puntos de inoculación y calcular que un frasco de 250 ml alcanza para tres animales.
Y una vez que los datos son reglas, se pueden verificar. Ahí es donde este trabajo se separa de una digitalización cualquiera.

Cómo se audita una dosis
Cuatro comprobaciones independientes.
Cada regla de dosis pasa por cuatro planos que miran cosas distintas. Los cuatro tienen que dar verde para que la ficha se publique. Que sean independientes es el punto: un error que engaña a uno rara vez engaña a los cuatro.
Estructura
Que la regla esté completa: especie, vía, unidad, rango y frecuencia. Una ficha a la que le falta la unidad no es una dosis, es un número suelto.
Codificación
Que lo codificado coincida con el texto de posología del prospecto, segmentado por especie. Aquí es donde aparecen las posologías intercambiadas entre dos productos de la misma página.
Farmacología
Reconstruye los mg/kg reales desde la composición —sumando las sales del mismo principio activo— y los contrasta con el rango terapéutico publicado.
Práctica
Que el volumen sea medible con una jeringa, que quepa en el envase y que respete el tope por sitio de inoculación. Una dosis correcta que no se puede administrar sigue siendo un problema.
La pregunta incómoda
¿Y quién audita a la auditoría?
Una auditoría que no encuentra nada puede significar dos cosas: que los datos están bien, o que la auditoría no sirve. Para distinguirlas hacemos una prueba de mutación: se inyectan errores conocidos en reglas correctas y se mide cuántos detecta.
559 errores inyectados. 556 detectados. 99,5 %. Y los tres puntos ciegos están documentados por nombre, no escondidos.
Ese andamiaje encontró tres fallos en sí mismo antes de encontrar ninguno en los datos: no leía las unidades internacionales, dividía mal los rangos por kilo, y confundía «0,125» —un octavo de comprimido— con «125». Los tres se corrigieron antes de dar por buena una sola ficha.
96
Productos en la primera edición
132
Reglas de dosis auditadas
99,5%
Errores inyectados detectados
0
Errores en producción
Qué incluye
Todo lo que un vademécum en papel no puede hacer.
Calculadora de dosis por peso
Rueda de peso vivo que devuelve mililitros exactos, puntos de inoculación cuando la fuente impone un tope por sitio, y cuántos animales o pacientes rinde cada envase.
Funciona sin señal
Aplicación web instalable con service worker. Se verifica que recarga entera con la red cortada, porque el campo, el quirófano y el almacén no tienen cobertura.
Trazabilidad de la fuente
Cada ficha declara de qué edición viene y si está contrastada contra el catálogo oficial. Cuando dos ediciones se contradicen, la app lo dice en vez de elegir en silencio.
Bilingüe de verdad
Indicaciones, posologías y advertencias traducidas, no sólo los botones. Es lo que permite usar el mismo producto en varios mercados.
Compuerta en el despliegue
La auditoría corre antes de publicar y aborta si encuentra un error. Una dosis mal codificada no puede llegar a producción por descuido.
Informe para el laboratorio
El sistema genera solo la lista de lo que falta o se contradice en la documentación, agrupada por tipo de pregunta. Se vacía a medida que el laboratorio responde.
Por sector
El producto es el mismo. El vocabulario, no.
Lo que cambia entre un vademécum veterinario y uno de nutrición no es la tecnología: es el marco regulatorio, las unidades y las preguntas que hace quien lo consulta.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Qué es un vademécum digital?
Es el catálogo técnico de un laboratorio convertido en datos consultables: cada producto con su composición, indicaciones, posología y advertencias en campos separados, de modo que el sistema pueda calcular con ellos. La diferencia con un PDF es que la posología deja de ser una frase y pasa a ser una regla aplicable: ante un animal de 340 kg, el sistema responde 68 ml y siete puntos de inoculación.
¿Cómo se comprueba que una dosis está bien codificada?
Con cuatro comprobaciones independientes: estructura (que la regla esté completa), codificación (que coincida con el texto de posología del prospecto), farmacología (reconstruye los mg/kg desde la composición y los contrasta con el rango terapéutico) y práctica (que el volumen sea medible, quepa en el envase y respete el tope por sitio de inoculación). Las cuatro deben pasar antes de publicar.
¿Cómo sabemos que la auditoría funciona?
Con una prueba de mutación: se inyectan errores conocidos en reglas correctas y se mide cuántos detecta. En un vademécum veterinario de 96 productos fueron 559 errores inyectados y 556 detectados, un 99,5 %, con los tres puntos ciegos documentados por nombre.
¿Funciona sin conexión a internet?
Sí. Se entrega como aplicación web instalable con service worker, y se verifica que recarga completa con la red cortada. Es un requisito, no un extra: el campo, el quirófano y el almacén rara vez tienen cobertura.
¿Qué pasa si nuestra documentación tiene errores o huecos?
Aparecen. La auditoría de ese mismo catálogo encontró que un producto llevaba impresa la fórmula de otro de la misma página, que una vacuna tenía las indicaciones de otra distinta y que dos posologías estaban intercambiadas. El sistema además genera solo la lista de lo que falta, agrupada por tipo de pregunta, para que el laboratorio la responda de una vez.
¿Cuánto tarda un proyecto así?
Depende del tamaño del catálogo y del estado de la documentación. Un vademécum de unos 100 productos con la documentación en PDF nativo es cuestión de semanas; si hay que reconstruir datos desde material escaneado o contrastar ediciones que se contradicen, la fase de datos se alarga. Lo decimos con el catálogo delante, no antes.
¿Hablamos de tu catálogo?
Mándanos el vademécum que tengas —PDF, Excel o papel escaneado— y te decimos qué se puede hacer y qué falta. Sin compromiso.